Más de cuatro años de trabajo comunitario en Tetuán. Enre que enre. Encuéntranos en la c/ Anastasio Herrero, 10. Estrecho, salida c/ Manuel Luna.

- Cómo vemos nuestro barrio

Tetuán es un barrio muy diverso, ¿no creen?

En sus calles se encuentran personas de muchos países diferentes, que hablan lenguas muy distintas; hay jóvenes y no tan jóvenes, hay diferentes rostros, diferentes modas, diferentes peinados y muchas formas distintas de vestir, cantar, reír, bailar...

Sí, ¿verdad? Nuestro barrio es muy variado! Hay calles que parecen ser de un pequeño pueblito y hay grandes avenidas que van llenas de coches... demasiados coches, es cierto, en nuestro barrio el tráfico es bien cansado, aunque ya mucha gente se decide a coger la bici porque tanto coche hace que el aire sea difícil de respirar.

¿Pero por donde íbamos? ¡ah, sí! En nuestro barrio, que es muy variado, todavía quedan personas mayores que viven aquí desde hace muchos años, cuando Tetuán era - dicen - un pueblo humilde a las afueras de Madrid. Esta gente nos cuenta que antes, en Tetuán (o Tetuán de las Victorias, como se llamaba), era habitual que los niños y las niñas jugasen en la calle, tranquilos, porque apenas había tráfico de coches; sólo a veces cruzaban las carretas de los traperos, que abundaban entonces en nuestras calles. También nos cuentan que era muy frecuente que la gente sacase sus sillas a la puerta, para charlar con l@s demás vecin@s; como si la calle fuese una sala más de sus casas; como si compartiesen un "salón" grande con el resto del vecindario, y charlar, y comer, y tomar el sol si es que sol había.

Eso es algo que ahora no encontramos mucho en Tetuán. La calle no es fácil de habitar en estos días, apenas hay espacios abiertos y tranquilos, como parques o plazas, más bien abundan las avenidas y los coches, que pasan sin parar (como sucede a lo largo de Bravo Murillo, General Yagüe, Lope de Haro... ¿ya vieron?). Con ese panorama, mucha gente opta por refugiarse en sus casas, sin hacer mucha vida en la calle y, por tanto, sin poder conocer a otra gente del barrio. Pero eso nos parece un poco triste, porque desde tu salón es más difícil encontrarse con otras personas del barrio, ¿no creen?


Además, por si no fuera suficiente con el tráfico, en el barrio, como en todo Madrid, hay muchísima policía! ¿para qué tanta? Dicen que supuestamente para "controlar la delincuencia", pero en realidad los agentes se pasean por la calle con sus carros, armados e intimidando a un montón de gente humilde y callejera, a veces molestando a las personas que juegan dominó en la plaza del Poeta Leopoldo de Luis, a menudo pidiendo la documentación a la gente del barrio que pasa por la calle, en la Glorieta de Bravo Murillo, en Plaza de Castilla, con la intención de detener a nuestros vecinos y vecinas que no tienen documentos.... ¿¡qué delito es no tener papeles!?

Y la misma policía también saca a veces por la fuerza a personas que okupan casas o edificios de gente rica y que llevan abandonados muchos años, para reutilizarlos y darles un uso, porque ya saben que la vivienda está muy muy cara en Tetuán, como en Madrid. Y hay gente que ya dice que "ya es suficiente" y se mete en una casa abandonada para arreglarla y hacerla su hogar, pero la policía les molesta y les echa a la calle, y eso nos parece injusto, porque es una injusticia que con la necesidad de viviendas que hay, haya casas vacías en el barrio porque a sus propietarios ricos les apetece especular con ellas.

Esto es más o menos un conjunto de ideas de cómo vemos el barrio. Todo esto y muchas cosas más ocurren a diario en Tetuán; lo que ocurre es que a veces no nos enteramos porque caminamos por la calle cansad@s o no prestamos mucha atención a lo que vemos en la calle, porque tenemos ganas de regresar a casa a descansar. O porque creemos que lo que vemos en la calle "no es nuestro problema", porque a veces todavía se nos olvida que lo que les ocurre a nuestr@s vecin@s, podría ocurrirnos a nosotr@s mism@s, y que si no nos cuidamos entre nosotr@s, que somos la gente del barrio, nadie nos va a cuidar jamás.

Nuestro barrio, como decíamos, es un barrio muy variado. Hay de todo, y eso es una suerte, porque habiendo tanta variedad, podemos tener muchos puntos de vista y muchas ideas diferentes para trabajar junt@s en un barrio mejor. Pero aun así, todavía ocurre, según observamos, algunos vivimos muy separados de otros; por eso, ya desde hace un tiempo, estamos intentando crear una red de todos los vecinos y vecinas, para que así ya no seamos más desconocidos ni extraños y que nos reconozcamos, nos saludemos y nos preocupamos los unos de las otras, las unas de los otros. Esa es la forma más bonita y real de solidaridad que conocemos. Y queremos ponerla en práctica!